La concentración de glifosato será la misma pese al acuerdo

THE AMAZON PINK DOLPHIN’S VOICE-14/10/2013

Recuerdos-Sucumbios-Forcofes-Costales-COMERCIO_ECMIMA20131013_0014_6

En Recuerdos del Oriente, en Sucumbíos.  Daniel Alarcón (centro), presidente de Forcofes, difundió lo que conoce del convenio. Vicente Costales / EL COMERCIO

La concentración de glifosato será la misma pese al acuerdo

El acuerdo tiene nueve páginas y allí Colombia ratifica su posición histórica: las fumigaciones aéreas para erradicar los cultivos de coca se mantendrán en 44% de glifosato, 1% de cosmoflux y 55% de agua.

Esa misma concentración ya utilizaron las Fuerzas Armadas colombianas para eliminar las plantaciones ilícitas que se encuentran en los departamentos de Putumayo y Nariño, frontera con Ecuador.

El convenio extrajudicial firmado el 9 de septiembre pasado entre los gobiernos de Ecuador y Colombia dejó sin efecto la demanda internacional ante la Corte de La Haya, que interpuso Ecuador en el 2008 por los efectos nocivos del glifosato.

Las comunidades de Sucumbíos, Esmeraldas y Carchi que están asentadas en la orilla del río San Miguel, en la frontera con Colombia, fueron las principales afectadas por las aspersiones aéreas. Científicos reportaron enfermedades, muerte de animales y contaminación de tierras y aguas.

Por eso, el cóctel químico que se determina en el acuerdo preocupa a los habitantes de las poblaciones.

Tras la firma de ese convenio, el canciller Ricardo Patiño comunicó los puntos del arreglo extrajudicial. (ver cuadro). Sin embargo, el funcionario no reveló el numeral más polémico que fija el porcentaje de glifosato que utilizará Colombia para erradicar las matas de coca.

En esa rueda de prensa, el Canciller dijo que “uno de los objetivos principales” del acuerdo es que “nunca más los efectos del glifosato llegarán a territorio ecuatoriano”.

En el 2008, cuando el Gobierno ecuatoriano interpuso la demanda ante La Haya, la Cancillería pidió que se prohíba el uso del glifosato en la frontera. Incluso mencionó que “a lo largo de los años, desde que las fumigaciones comenzaron en el 2000, Ecuador hizo esfuerzos repetidos y sostenidos para negociar su terminación”. Pero ahora, tras el acuerdo extrajudicial, el regreso de las fumigaciones aéreas parece inminente.

Daniel Alarcón, presidente de la Federación de Organizaciones Campesinas del Cordón Fronterizo de Sucumbíos (Forcofes), critica el pacto extrajudicial y asegura que “hasta ahora” el Gobierno no les ha entregado el documento completo.

Por ello, desde hace 20 días, Forcofes realiza mesas de trabajo con los campesinos afectados. Allí, Alarcón y otros líderes informan lo que conocen del acuerdo. Por ejemplo, los USD 15 millones que se comprometió pagar Colombia a Ecuador por los daños que ocasionaron las fumigaciones.

Este Diario tuvo acceso al documento completo, que hasta ahora no se ha hecho público, y en el punto 6 del acuerdo se dice que la fórmula química contendrá 44% de glifosato. La politóloga colombiana, Laura Gil, reveló el convenio el 26 de septiembre pasado durante la emisión de su programa Hashtag Internacional.

Fórmula “altamente tóxica”

Los campesinos no son los únicos que cuestionan el arreglo extrajudicial. En la comunidad científica también hay reparos.

En el 2007, el Gobierno creó una Comisión Científica Ecuatoriana para analizar los impactos del químico. En el informe que publicaron un año después se determinó que entre el 2000 y el 2007 Colombia utilizó la misma concentración de 44% de glifosato.

Los científicos advirtieron que “la etiqueta de uso en los EE.UU. permite concentraciones del 1,6% al 7,7% y, como máximo, una concentración del 29% de glifosato” En un documento publicado en el 2002 por la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente se advierte que la concentración del 44% de glifosato es altamente tóxica.

Elizabeth Bravo, presidió la Comisión Científica Ecuatoriana y asegura que el informe que elaboraron “fue bastante contundente”.

“Demostramos que el glifosato produjo impactos graves en la población y por eso Ecuador decidió interponer la demanda en La Haya. Ahora hay un retroceso”.

César Paz y Miño también participó en la Comisión y, al igual que Bravo, cuestiona que el Gobierno no haya consultado a los campesinos antes de firmar el acuerdo.

El investigador califica como “abismal” la diferencia que hay entre la dosis recomendada y la utilizada por Bogotá para las fumigaciones.

La primera mesa de trabajo que tuvo Forcofes con las comunidades fronterizas fue el 24 de septiembre en Recuerdos del Oriente, un recinto ubicado a 30 minutos de Lago Agrio (Sucumbíos). Allí, los habitantes desconocían la firma del convenio.

La franja de 10 km

Otro de los puntos que campesinos y científicos critican es la zona de amortiguamiento. Esta información sí la divulgó el Gobierno.

En el convenio se dice que Colomb ia “mantendrá la zona de exclusión de 10 km en la frontera” para evitar que las fumigaciones lleguen a Ecuador. Pero se menciona que ese espacio se reducirá a 5 km el segundo año y a 2 km el tercero si no se registran daños en Ecuador.

Adolfo Maldonado, médico español de la Fundación Acción Ecológica, explica que con la reducción de la zona de amortiguamiento el Estado renunció a la capacidad de protección para las poblaciones asentadas en la orilla ecuatoriana del río San Miguel. “(El Gobierno) dice que si hay daños se regresará a los 10 km. Sí, pero (si se hallan afectaciones) la gente ya habrá sido expuesta”.

En las comunidades se mira con zozobra el acuerdo. Lo único claro para los campesinos es que las aspersiones se reiniciarán.

Lo que se conoce oficialmente

En septiembre, en la rueda de prensa, el canciller Ricardo Patiño informó los parámetros obligatorios que deberá cumplir Colombia en las fumigaciones aéreas con glifosato.

El funcionario dijo que la altura de las aspersiones no puede superar los 40 metros y la velocidad de las avionetas será de 170 millas por hora. Todo eso para evitar que el líquido termine cayendo en lugares equivocados.

Según el acuerdo, Colombia se compromete a efectuar las fumigaciones “únicamente en horas del día, antes de la mitad de tarde, para asegurar que las condiciones son las apropiadas para la aplicación”.

El Estado colombiano cancelará USD 15 millones como contribución por los daños ocasionados en el territorio ecuatoriano.

Las aeronaves serán de un solo motor y diseñadas  específicamente para realizar las aspersiones.

Source: El Comercio

Editorial: SELVA-Vida Sin Fronteras

Selvavidasinfronteras.wordpress.com

Editorial Committee

David Dunham

Arno Ambrosius

Gustavo López Ospina

Mariana Almeida

Frank Brouwer

Pieter Jan Brouwer

Assistant: Emilia Romero

SELVA Vida Sin Fronteras acknowledges Kevin Schafer’s important contribution towards protecting the highly endangered Amazon pink fresh water dolphin. Title photographs of our “The Amazon Pink Dolphin’s Voice” were taken by Mr. Schafer. 

 

~ by FSVSF Admin on 14 October, 2013.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: